Metodologías de la Investigación

de la realidad a la ciencia mediante la razón

El rol de la metodología en el desarrollo de las ciencias y de la investigación

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PRESENTACIÓN

El problema y la enseñanza de la metodología se concibe con frecuencia en el espacio académico y universitario, como el uso de ciertas técnicas destinadas a ordenar la busqueda de conocimientos y la presentación de los hallazgos. De allí que con frecuencia, la metodología de la investigación ocupa el mismo espacio secundario y desmedrado de la Etica en las mallas curriculares.

Este Esquema de Clases sirve a los fines didácticos de presentar una reflexión general sobre el rol de la Metodologia en el proceso de la investigación científica.

¿QUÉ ES LA METODOLOGÍA?

Si tan sólo fuera esto, la Metodología resultaría ser un rápido recetario de fórmulas procedimentales, pero entendemos que la Metodología de la Investigación releva de procesos mucho más complejos,  inherentes a la forma de pensar y de razonar, al modo cómo el individuo estructura y articula la búsqueda del saber, y cómo se organiza el proceso de la investigación que lleva a la ciencia y al conocimiento científico.

La Metodología es entonces,  la secuencia de pasos y el proceso de construcción del conocimiento científico que va desde la realidad (en sus múltiples dimensiones) hacia la adquisición de nuevos saberes.

El conocimiento científico es el resultado de la investigación científica y ésta ocurre y se realiza sobre la base de una secuencia de pasos y de momentos metodológicos  formales, de donde resulta que la metodología científica constituye -en la realidad empírica y en la práctica del investigador- una formalización del proceso de busqueda del conocimiento científico.

en la actividad académica se ha vuelto imperioso desnudar las contradicciones, las aporías, las antinomias, las paradojas, las parcialidades y las insuficiencias del paradigma que ha dominado, desde el Renacimiento, el conocimiento científico.

El término ‘paradigma’, aquí, desborda los límites que le fijara Kuhn en su célebre obra (1978, orig. 1962). No se limita a cada una de las distintas disciplinas científicas, sino que incluye la totalidad de la ciencia y su racionalidad. Los resabios positivistas de Kuhn han de ser aquí plenamente superados. No están en crisis los paradigmas de las ciencias, sino el paradigma de la ciencia en cuanto modo de conocer.

Un paradigma científico puede definirse como un principio de distinciones-relaciones-oposiciones fundamentales entre algunas nociones matrices que generan y controlan el pensamiento, es decir, la constitución de teorías y la producción de los discursos de los miembros de una comunidad científica determinada (Morin, 1982). El paradigma se convierte, así, en un principio rector del conocimiento y de la existencia humana. De aquí nace la intraducibilidad y la incomunicabilidad de los diferentes paradigmas y las dificultades de comprensión entre dos personas ubicadas en paradigmas alternos.

Ahora bien, toda estructura cognoscitiva generalizada, o modo de conocer, en el ámbito de una determinada comunidad o sociedad, se origina o es producida por una matriz epistémica.

Un conocimiento de algo, sin referencia y ubicación en un estatuto epistemológico que le dé sentido y proyección, queda huérfano y resulta en definitiva ininteligible; es decir, que ni siquiera sería conocimiento.

Así, hemos de asumir que conocer desde la ciencia, es siempre aprehender un dato o un hecho o fenómeno en una cierta función, bajo una cierta relación, en tanto significa algo en una determinada estructura dentro de una realidad.

Pero, a su vez, el método para alcanzar ese conocimiento también estará siempre ligado a un paradigma específico, que le fija los senderos por cuales ha de caminar, y atado a una función ideológica que le determina las metas y a la cual sirve. Una investigación neutra y aséptica es algo irreal, es una utopía.

El método, por lo tanto, es un constructo a la vez intelectual y operacional que está inserto en un paradigma; pero el paradigma, a su vez, está ubicado dentro de una estructura cognoscitiva o marco general filosófico o, simplemente, socio-histórico. Esto hay que ponerlo en evidencia.

La metodología de la investigación, en consecuencia, postula un conjunto de reglas, principios y pasos  destinados  a guiar el proceso de búsqueda del conocimiento científico, en la perspectiva de que los procesos y los hallazgos se encuentren sustentados en la credibilidad, la objetividad y la idoneidad de los procedimientos aplicados para alcanzarlos.

Investigamos porque buscamos la verdad.

Investigamos porque queremos descubrir nuevos hechos y nuevas realidades, aportando así a la ciencia conocimientos nuevos y hallazgos que nos permiten hacer avanzar el saber.

Los fundamentos de la modernidad, y de los paradigmas que la superan, se encuentran en la ciencia y la técnica, pero ambas responden a un movimiento intelectivo, un movimiento o desplazamiento de la conciencia humana desde el saber aprendido e instalado hacia el saber desconocido, hacia la aventura de descubrir, y la herramienta principal de ese proceso es la razón. Definimos que la razón es aún en el presente, el principal motor de búsqueda de nuevas verdades y nuevas realidades.

La investigación científica y las metodologías de la investigación obedecen en consecuencia a procesos racionales, procesos intelectivos y prácticos de uso de la razón, y en los que nos encaminamos desde la ignorancia y el desconocimiento hacia el conocimiento y el saber, entendiendo y asumiendo incluso su precariedad y su carácter efímero y discutible.   Desde esta perspectiva también la razón se desplaza desde la razón instrumental, aquella que justifica la investigación aplicada, hacia la razón científica, aquella que ofrece a la ciencia hallazgos y descubrimientos.

EL PROBLEMA ES COMO UNA MONTAÑA Y EL INVESTIGADOR ES EL ESCALADOR

En el principio del conocimiento está el problema, una situación que requiere de solución.  Y los problemas funcionan como máquinas para devorar seres humanos incautos.  La investigación científica puede ser asemejada a una montaña escabrosa, a una pendiente llena de dificultades y de irregularidades que tiene que enfrentar el escalador.  El investigador hace las veces de un escalador, es decir, un avezado deportista o atleta que tiene por propósito llegar a la cumbre, a la cumbre del conocimiento y de la ciencia, pero para poder escalar, necesita un método, una manera de seguir una ruta, una metodología que le permita sortear las dificultades y continuar.

Mientras algunos creen que las máquinas lo hacen todo, que las computadoras lo resuelven todo, debo reconocer que pertenezco al pasado: soy de los que creen que para conocer y para saber hay que investigar y que para investigar hay que hacer el lento y dificultoso camino del que escala una montaña.

Sólo cuando llegue a la cumbre, comprenderá para siempre que la verdad y el saber son luminosos…

Manuel Luis Rodríguez U.

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS

Bunge, M.: La investigación científica.  México, 2007.  Edit. Siglo XXI.

Grawitz, M.: Méthodes des Sciences Sociales.  Paris, 199o.  Edit. Dalloz.

Autor: Manuel Luis Rodríguez U.

Ciudadano, magallánico, patagónico.

Un pensamiento en “El rol de la metodología en el desarrollo de las ciencias y de la investigación

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