Metodologías de la Investigación

de la realidad a la ciencia mediante la razón


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Metodología de la Investigación de Hernández Sampieri: un clásico de la academia

El libro METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN de Roberto Hernández Sampieri, Carlos Fernández y Pilar Baptista, es un clásico en las universidades y centros de estudio e investigación de América Latina.

Presentamos aquí para descargar la versión PDF de este libro:

METODOLOGIA INVESTIGACION HERNANDEZ SAMPIERI LUCIO


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Los pasos metodológicos de la técnica DELPHI

 

  1. 1.      Diseño de la muestra o panel de expertos.
  2. 2.    Fijación del horizonte de investigación.
  3. 3.     Diseño del instrumento de recolección de datos (cuestionario estructurado y autoadministrado).
  4. 4.    Envío de cuestionarios en forma anónima.
  5. 5.    Recepción de una primera serie de respuestas.
  6. 6.    Diseño de una primera matriz de respuestas cruzadas.
  7. 7.     Envío de la matriz a todo el panel de expertos que respondieron, para una primera revisión.
  8. 8.    Recepción segunda serie de respuestas.
  9. 9.    Matriz final de respuestas.

10.Diseño de una imagen de futuro plausible con respuestas recibidas.


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Las encuestas políticas y electorales – Consideraciones metodológicas

I. Concepto general de la encuesta como técnica de investigación

La encuesta es una técnica de investigación social que permite conocer las opiniones y actitudes de una colectividad por medio de un cuestionario que se aplica a un reducido grupo de sus integrantes al que se denomina «muestra». Esta técnica se usa con frecuencia en las campañas electorales.

Quienes no han estudiado estas disciplinas cuestionan la validez de esos datos argumentando que lo que dicen unos pocos cientos de personas no permite saber lo que opinan cientos de miles de ellas y elucubran acerca del tamaño de la muestra, su confiabilidad y otra serie de temas. Normalmente imaginan que los procedimientos que deben conducir a la elaboración de una muestra son casi mágicos.

La verdad es que tendríamos una muestra perfecta si lográramos hacer un sorteo en el que todos los electores de un país tuviesen exactamente la misma posibilidad de ser entrevistados. La mejor muestra sería fruto del azar más completo.

En la práctica, esa igualdad de posibilidades no se da. Es más fácil encuestar a los habitantes de las ciudades que a los campesinos, a los de los barrios de clase media que a los de clase alta, etc. En la medida en que el azar total no funciona, los encuestadores toman una serie de medidas técnicas y hacen cuotas para que no sean entrevistados solamente los que tienen más posibilidad de serlo.

Las encuestas electorales están en el ojo de la polémica electoral contemporánea. Desde tiempos inmemoriales los seres humanos tenemos temores y actitudes mágicas frente a los instrumentos que parecen predecir el futuro. Esta tensión instintiva sumada a las pasiones de la lucha por el poder forman una mezcla explosiva que detona en cada campaña electoral.

Las encuestas son conocidas por el escándalo que produce en las campañas la publicación de la simulación electoral, que es una pregunta del formulario que averigua cómo votarían los ciudadanos si las elecciones fueran el día en que se realiza la encuesta. Los candidatos se obsesionan por esa pregunta. Los porcentajes producen polémicas estridentes. Unos dicen que según «sus» encuestas ganan, otros que las encuestas publicadas son falsas, otros que no creen en las encuestas. En varios países de América Latina se han hecho cuñas de televisión hablando de «verdaderas encuestas» y otros disparates.

Los temores mágicos han puesto el foco de la polémica en lo intrascendente y no en lo de fondo. Las encuestas son muy útiles para ganar una elección si se las usa como lo que son: una técnica de investigación. Su fuerza está en la cantidad y calidad de la información que proporcionan a quienes elaboran las estrategias electorales.

En una época en que la democracia se ha ampliado y los países no solo se manejan de acuerdo a lo que dicen las élites económicas o intelectuales, una campaña electoral necesita conocer lo que opinan los ciudadanos comunes acerca de los más diversos temas. La única forma de hacerlo es a través de la investigación científica y la herramienta privilegiada de ese tipo de investigación es la encuesta electoral3.

II. Antecedentes históricos sobre la técnica de las encuestas.

Originalmente las encuestas se aplicaron a la política por iniciativa de medios de comunicación colectiva que pretendían predecir resultados electorales.

La primera encuesta de que hay noticia la aplicó el periódico Harrisburg Pennsylvanian en 1824 averiguando las preferencias de los ciudadanos de Wimiltown en Estados Unidos. En 1880 fue un grupo de periódicos integrado por el Boston Globe, el New York Herald Tribune, el St. Louis Republic y Los Angeles Times el que realizó una nueva encuesta, consiguiendo un aceptable éxito; sus porcentajes se ajustaron bastante a los obtenidos por los candidatos el día de la elección4.

En 1936, la revista Literary Digest intentó hacer su propia encuesta enviando a diez millones de norteamericanos formularios para que los llenasen por sí mismos. El resultado fue catastrófico. Esta experiencia demostró que no es el tamaño de la muestra sino el nivel técnico de quienes la elaboran lo que determina la proximidad de los resultados de la encuesta con los de la elección.

En la década del treinta la señora Alex Miller que pretendía ser Secretaria de Estado en Iowa, contó con el apoyo técnico de las encuestas de su yerno George Gallup para su campaña electoral. Gallup hizo posteriormente su tesis doctoral sobre técnicas de muestreo y fundó una de las empresas de encuestas más famosas del mundo. En esos mismos años surgieron otros grandes encuestadores como Elmo Ropper, que dieron mayor prestigio científico a las encuestas de opinión pública.

Desde entonces en los Estados Unidos las encuestas han servido como instrumento de tecnificación de las campañas electorales y como ingrediente de un periodismo moderno, más preocupado por la opinión pública.

En los Estados Unidos se celebran centenares de elecciones y consultas populares todos los años desde hace muchos años. Esta amplitud y permanencia de la democracia ha permitido que en ese país las técnicas electorales se hayan sofisticado como en ningún otro lugar del mundo. A partir de la campaña del Presidente Kennedy, la mayoría de los políticos norteamericanos comprendieron la utilidad de este tipo de estudios, y actualmente no existe ningún candidato medianamente serio que al iniciar su campaña no proceda a conformar un equipo de consultores profesionales que le asesoren entre los cuales, inevitablemente, está al menos un experto en encuestas.

A partir de la formación de la American Asociation of Political Consultants en los años sesenta, la consultoría política se ha profesionalizado. En la política norteamericana actual nadie duda de la importancia de estos profesionales en campañas electorales y existen varios centenares de empresas dedicadas exclusivamente a la política práctica.

En el intento de avizorar el futuro, la suerte de las encuestas ha sido variable. Por lo general, los sondeos han previsto los resultados electorales aunque a veces han fallado estrepitosamente, como en 1948 cuando todas las empresas predijeron la derrota del Presidente Truman, o como en las elecciones nicaragüenses de 1990, en que la mayor parte de las empresas encuestadoras predijeron el triunfo Sandinista sobre Violeta Chamorro.

En la mayor parte de los países de América Latina las primeras encuestas se aplicaron patrocinadas por medios de comunicación colectiva. En estos días son muchos los periódicos y canales de televisión que publican encuestas cuando llegan las elecciones. Algunos medios de comunicación modernos usan regularmente estudios de opinión pública para otros temas que no son estrictamente electorales, pero que son cada vez más importantes para comprender la política contemporánea.

Actualmente en América Latina son pocos los políticos que manejan bien las encuestas y la consultoría política para orientar sus campañas electorales, aunque en los últimos años, en la mayoría de las campañas han participado consultores que basan sus estrategias en los resultados de investigaciones técnicas.

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El proceso de diseño de una encuesta

ESQUEMA DE CLASES PARA LA ASIGNATURA DE METODOLOGIA DE LA INVESTIGACIÓN. ESCUELA DE PSICOLOGIA. UNIVERSIDAD DEL MAR, SEDE PUNTA ARENAS.

A continuación se presenta la secuencia completa de los elementos imprescindibles en la planificación de una encuesta de opinión.

1) Planteamiento del problema de investigación.

2) Elaboración del diseño metodológico: elaboración del instrumento de recolección de datos, discusión, selección de variables, redacción y corrección.

3) Prueba del cuestionario o pre-test: testeo o prueba piloto en un grupo reducido representativo tomado desde la muestra.

4) Corrección, validación y elaboración definitiva del cuestionario.

5) Diseño muestral: elección del tipo de muestra y elaboración de un diseño en una etapa o polietápico.

6) Planificación de l estrategia de campo.

7) Entrenamiento de encuestadores, supervisores, recepcionistas, editores.

8) Proceso de levantamiento o registro de datos: realización del trabajo de campo.

9) Grabación y tabulación de datos.

10) Primer tratamiento estadístico: ponderaciones, revisión y juego de totales.

11) Plan de tablas y cuadros de doble entrada, tabulaciones.

12) Análisis estadístico y conceptual: pruebas de chi cuadrado, significación.

13) Conclusiones y correcciones.

14) Elaboración del informe de la encuesta.

Manuel Luis Rodríguez U.


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La encuesta como técnica de investigación

Una de las dificultades de brindar una definición de qué es una encuesta es, en primer lugar, que se llama encuesta a dos diferentes cosas en la investigación.

Se denomina encuesta al método o técnica de relevar datos mediante un instrumento como el cuestionario, y se denomina encuesta al procedimiento general de investigar cuantitativamente empleando un cuestionario.

Puede parecer lo mismo pero no lo es. Si un investigador quiere complementar un estudio social o de opinión pública con datos cualitativos, y tiene un proyecto desarrollado con hipótesis definidas y otros datos ya obtenidos, en ese caso si decide realizar una “encuesta” está meramente utilizando un registro de datos.

En ese sentido la encuesta puede ser considerada como un procedimiento técnico análogo a una cámara de fotos o un microscopio, salvando las distancias.

En cambio, si el investigador realiza otro estudio cuantitativo desde cero, y debe plantear variables, definir unidades de análisis, un diseño muestral, elaborar escalas para medir actitudes, determinar un error admisible, y un cuestionario, puede llamar encuesta a toda la investigación.

Manuel Luis Rodríguez U.


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La técnica de la monografía

Desde el punto de vista de su etimología, el concepto de monografía proviene del griego monos (único) y grapho (escribir). De este significado básico resulta que podría considerársela como la escritura de un único tema.

El diccionario de la RAE define a la monografía como “la descripción y tratado especial de determinada parte de una ciencia o asunto particular”. Para los efectos de esta presentación, definiremos una monografía como “un texto científico de corta extensión que aborda un sólo tema o tópico, desde una perspectiva original.”

Objetivos de una monografía

La monografía se define por su contenido, sin perjuicio de adoptar un formato propio.  El objetivo central de la monografía, por lo tanto, es el de exponer de manera específica un tema para profundizar una investigación científica ya realizada o para dar comienzo a otra. Además, en la monografía como en todo trabajo científico y académico, se intenta establecer una visión original del tema.

Una tipología de las monografías

Los tipos de una monografía son variados como lo son las ciencias y sus métodos particulares.  En el caso específico de las Ciencias Sociales ésts se prestan especialmente para la formulación de estudios preliminares,  que aborden aspectos específicos de la disciplina, tanto para avanzar una investigación, como para sugerir líneas de profundización.

En general se pueden diferenciar tres tipos distintos de monografías, a saber:

1.-  Monografía de compilación: El investigador, alumno o académico después de elegir un tema específico, analiza y redacta una presentación crítica de la bibliografía y referencias teóricas que existen al respecto. Para este tipo de monografía es fundamental disponer de un buen nivel de comprensión, de lectura y de capacidad de análisis crítico, para poder referirse a diferentes puntos de vista y exponer una opinión personal a partir de la bibliografía consultada tras una revisión exhaustiva.

  • 2.  Monografía de investigación: tiene por objeto  abordar un tópico nuevo o poco explorado y que se realiza en una investigación original; para este objetivo el autor debe conocer en detalle lo que ya se ha publicado sobre el tema y aportar una perspectiva o punto de vista novedoso.
  • 3.-  Monografías de análisis de experiencias:  este tipo de monografías tiene por objetivo exponer experiencias de práctica, tanto profesional como científica, de manera de desprender conclusiones, así como comparar esta experiencia con otras experiencias semejantes.

Características, particularidades y modalidades de la monografía

La monografía sigue una estructura que se divide en tres partes: la introducción, el desarrollo y la conclusión.

  • Introducción: Su finalidad es el planteo, claro y simple, del tema de la investigación y la presentación sintética del trabajo. La introducción no es un preámbulo vago; es el lugar donde se plantea el problema de investigación y las preguntas de investigación.
  • Desarrollo: Es la fundamentación lógica del trabajo de investigación ya sea literario, histórico, científico o filosófico, cuya finalidad es exponer y demostrar. Formulada una tesis (un problema) se desarrollan ciertos argumentos, cuya justificación lógica se propone, y se llega a una conclusión.
  • Conclusión: Posee una estructura propia. Debe proporcionar un resumen, sintético pero completo, de toda la argumentación presentada, así como las pruebas y los ejemplos que permiten fundamentar los argumentos. Es un círculo que regresa a la introducción: la conclusión completa y responde a la introducción.

El esquema formal del que se halla compuesta una monografía consta de siete elementos o partes que no deben ser omitidas, si se desea que el resultado final alcance el nivel académico y científico que se espera, tanto en la universidad como para la profesión.

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Los juegos de la infancia – Proyecto de Investigación

INTRODUCCIÓN Y PROBLEMATIZACIÓN

La observación preliminar de las prácticas lúdicas de niños y niñas en cualquiera de nuestros jardines infantiles y colegios básicos, nos debiera permitir dar cuenta de una combinación de variables y factores de análisis de una realidad social, cultural e intersubjetiva que está ocurriendo cotidianamente y que no ha sido suficientemente estudiada, a lo menos a escala regional.

Se trata de la violencia en los juegos infantiles, agresividad lúdica que pudiera reflejar otros condicionamientos socio-culturales como los estilos parentales, el ambiente familiar, el contexto escolar y, muy en particular, las influencias provenientes del consumo mediático y los patrones de conducta que los programas televisivos infantiles ofrecen (incluyendo los videojuegos).

El tópico de la influencia de la televisión y los contenidos violentos de sus programas sobre los comportamientos y las prácticas lúdicas de los niños y niñas, en cuanto momentos-espacios donde éstos expresan patrones de liderazgo y repiten con frecuencia determinados estereotipos agresivos, puede considerarse como un interesante punto de cruce interdisciplinario entre la Sociología, la Psicología Infantil, la Antropología y hasta la Ciencia Política, así como las Ciencias de la Comunicación.

Desde distintas Ciencias Sociales se asume que el consumo mediático induce numerosos problemas y efectos en los niños y adolescentes, entre los cuales se les relaciona con el déficit atencional, la hiperactividad, los comportamientos agresivos y violentos, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la alimentación malsana, la obesidad, el sobrepeso y la baja autoestima, entre otros. (Brodeur, J.: Les impacts de la consommation médiatique sur les enfants et adolescents. Montreal, 2010. Soins Pédiatrie-Puériculture, Nº 253, mars/avril, 2010).

La preocupación sobre los niveles de violencia interpersonal en las sociedades occidentales ha llevado a centrarse en los efectos que las imágenes violentas que aparecen en los medios de comunicación: como la televisión, los vídeos o más recientemente en imágenes generadas por ordenador, pueden tener en los niños. La principal preocupación radica en que una exposición
continuada de los niños a estas imágenes puede volverles insensibles a la violencia y animarles a imitar esos comportamientos violentos.

Surgirían así tres órdenes de problemas.

Un primer orden de problemáticas dicen relación con la articulación entre la infancia, el juego y la construcción social de la realidad.

Un segundo orden de problemáticas dice relación con la articulación existente entre consumo mediático de los niños, la adquisición o adopción de determinados modelos de conducta agresivos –modelos comunicacionales- y su repetición durante las prácticas lúdicas.

Un tercer orden de problemáticas se refieren a la construcción social de la personalidad de niños y niñas a través de sus prácticas lúdicas habituales de contenido violento y que implican a grupos de pares, donde el liderazgo y las relaciones interpersonales se realizan en un contexto en el que la violencia y la agresión es una práctica frecuente y cotidiana.

De este modo, se constituye un nudo problemático en el que interviene factores psicológicos, culturales y  sociológicos y que, por su misma naturaleza, requieren ser abordados con un enfoque multidisciplinario e incluso interdisciplinario.

ALGUNAS PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN

Nos preguntamos:

¿Ejerce alguna influencia la televisión y los juegos video sobre las prácticas lúdicas de los niños y las niñas?

¿Qué programas de televisión ven con mayor frecuencia?

¿Qué juegos de video practican con mayor frecuencia?

¿Cuáles son los contenidos simbólicos y los modelos comportamentales que dichos programas y juegos transmiten y proponen y en qué medida esos modelos son repetidos por los niños y niñas en sus prácticas lúdicas espontáneas?  Sigue leyendo

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